NOVENA AL BEATO CARLOS MANUEL RODRÍGUEZ
Por la señal de la santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo
y del Espíritu Santo.
Amén
Acto de Contrición:
Señor mío, Jesucristo,
Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío,
me arrepiento de los pecados cometidos. Me pesa de todo corazón haberte ofendido. Propongo firmemente,
con la ayuda de tu gracia, nunca más pecar; confesarme y cumplir la penitencia,
y apartarme, en adelante, de todas las ocasiones de pecado.
Tengo plena confianza que,
en tu bondad y misericordia infinita, perdonarás mis culpas
y espero, ayudado de tu santa gracia, perseverar en el bien, hasta el fin de mi vida.
Amén
Himno al Beato Carlos Manuel
Puertorriqueños, cantemos, unidos, con devoción, porque ha hecho grandes portentos con nosotros el Señor. (bis)
Ha levantado del polvo
a un hijo de esta nación humilde, tierno y sencillo, laico del Pueblo de Dios. A Carlos Manuel honremos como a nuestro protector y jubilosos cantemos con gratitud al Señor.
Amó los Santos Misterios y en la Liturgia entendió el misterio de la Pascua, vivido desde el dolor.
Apóstol adelantado, con su vida proclamó: “Para esa noche vivimos, Pascua de resurrección”.
Alcánzanos de Dios, Carlos, un Puerto Rico mejor: que vivamos como hermanos, con un solo corazón.
La cultura de la muerte amenaza con su horror
la cultura de la vida
que el Señor nos confió.
Oración preparatoria para cada día
Padre providentísimo,
que has querido bendecir a Puerto Rico con la beatificación de tu siervo
Carlos Manuel Rodríguez: Concédenos que, anhelando ardientemente el encuentro definitivo con tu Hijo Jesucristo resucitado,
tu Espíritu haga florecer y fortalecer
las gracias de nuestro Bautismo y Confirmación. Que a ejemplo del beato Carlos Manuel, vivamos la alegría que brota
de nuestra hermandad con y en Jesús tanto en la cruz como en la resurrección.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
DÍA PRIMERO
Cristo, el médico ayer, hoy y siempre
“Examina todos los caminos por donde has andado y todas las soluciones que has pretendido darle a tus dificultades. Una sola cosa calma la sed; el agua potable. Una sola cosa quita el hambre y nutre el cuerpo: el verdadero alimento. Una sola medicina cura una determinada enfermedad. Nuestra sed es de la felicidad perfecta, de la verdad total, del Sumo Bien, del amor verdadero. Nuestra hambre es la Plenitud. Nuestra enfermedad es el pecado y nuestra fiebre es la concupiscencia. Sólo un agua determinada puede curar nuestra enfermedad; sólo una determinada medicina puede curar nuestra enfermedad y sofocar nuestra fiebre: Dios, su gracia, los Sacramentos, la Oración. Es algo objetivo. En veinte siglos no ha fallado a nadie que de verdad quiso beber de la fuente y dejarse curar por el Médico”.
(Carta a un amigo, 25 de abril de 1955)
Invocaciones:
Oh Padre de Cristo, de ti procede todo bien.
Oh Hijo de Dios; calma nuestra hambre y sed.
Oh Espíritu Santo, sácianos con tu gracia.
Oh Virgen María, gracias por el don de tu Hijo.
Oraciones finales en la página 10
Oración final para cada día
Padre celestial,
proclamamos que sólo Tú eres santo,
sólo Tú eres bueno
y nadie puede serlo sin tu gracia;
Por eso te pedimos que,
mediante la intercesión del beato Carlos Manuel, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo que nunca nos veamos privados de tu gracia. Concede que, siendo el misterio de la Pascua
el fundamento de nuestra espiritualidad,
el pueblo de Puerto Rico se regocije
con la pronta canonización de tu siervo, expresándolo en la oración y el amor fraterno. Te suplicamos, Padre, que el favor que te pedimos, (se pide la gracia deseada)
nos lo concedas, si es de tu agrado,
por intercesión de tu siervo.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria











