NOVENA AL BEATO CARLOS MANUEL RODRÍGUEZ
DÍA QUINTO
Enseñanzas de la Liturgia
“La oración privada necesita a la Liturgia como guía y maestra. La Liturgia nos enseña a posponer nuestros pequeños problemas e intereses y a darle prioridad a los intereses y las necesidades del Cuerpo Místico y del Reino de Dios. La Liturgia destruye ese individualismo estrecho que tantos estragos causa en los tiempos modernos, y nos coloca en un plano de intereses universales, manteniéndonos despiertos a la realidad de nuestra pertenencia al Pueblo santo de Dios. La Liturgia nos enseña la jerarquía correcta de valores en la oración. Nos enseña a alabar y glorificar siempre a Dios, no importa que tengamos o no necesidades urgentes, no importa que estemos llenos o no de fervor sensible. La Liturgia nos enseña humildad en la oración, nuestra entera sumisión a Dios. Nos muestra al verdadero Dios, al Dios vivo y tremendo, tal cual. Él se revela en la Escritura y en el Misterio. La Liturgia nos pone en contacto con lo mejor que han producido los siglos en materia de oración.
(Fe y Vida: La Liturgia, Base de la vida católica. 15 de noviembre de 1960)
Invocaciones:
Oh Padre de Cristo: Manifiéstatenos en la Liturgia.
Oh Hijo de Dios: Que te encontremos en la Liturgia.
Oh Espíritu Santo: Inflama nuestro ser en la Liturgia.
Oh Virgen María: Que seamos templos vivos como tú.
Oración final para cada día
Padre celestial,
proclamamos que sólo Tú eres santo,
sólo Tú eres bueno
y nadie puede serlo sin tu gracia;
Por eso te pedimos que,
mediante la intercesión del beato Carlos Manuel, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo que nunca nos veamos privados de tu gracia. Concede que, siendo el misterio de la Pascua
el fundamento de nuestra espiritualidad,
el pueblo de Puerto Rico se regocije
con la pronta canonización de tu siervo, expresándolo en la oración y el amor fraterno. Te suplicamos, Padre, que el favor que te pedimos, (se pide la gracia deseada)
nos lo concedas, si es de tu agrado,
por intercesión de tu siervo.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria











